
Tuesday, 03 August 2010 00:00
El 10 de julio llegaba a Nairobi el equipo de la Fundación Barraquer, con más de 400 kg. de material oftalmológico. Al día siguiente viajamos a Nyeri con un objetivo claro: realizar el máximo número de operaciones y visitas.

Expedición encima del jeep
Pasar unos días con los oftalmólogos de la Fundación Barraquer ha sido una de las más satisfactorias experiencias que jamás me ha tocado vivir. Con profesionalidad y solidaridad han conseguido realizar más de 90 operaciones de cataratas y más de 600 visitas.

La Dra. Barraquer en acción en el quirófano
Uno a uno iban saliendo del hospital con una sonrisa de oreja a oreja sabiendo que al día siguiente volverían a ver los rostros de sus seres más queridos. Al quitarles el vendaje un día después de la intervención, los pacientes, la mayoría de la tribu kikuyu y de índole campesina, recibían unas gafas de ultra diseño, que Barraquer recibe de donaciones. Se miraban unos a otros y estallaban en carcajadas (debo admitir que nosotros también).

Mamas con gafas "fashion"
La Dra. Elena Barraquer, de combustible eterno, trabajó tan duro que al segundo día le aparecieron unas heridas a ambos lados de la nariz por pasar horas enganchada al microscopio. Y es que cuando viajan a África disponen de apenas 5 días para sanar una población considerablemente grande y de difícil patología. Para lograr su objetivo y no dejar a nadie sin visitiar, el equipo trabaja de ocho de la mañana a nueve de la noche, con tan sólo media hora para comer. Son jornadas durísimas pero nadie se queja.
La última tarde y tras insistirles, disfrutamos de un safari por el parque de los Aberdares. Son grandes trabajadores pero también saben divertirse y lo pasamos francamente bien.
Desde Kenia quiero dar las gracias a todo el equipo de la Fundación Barraquer.



