Tuesday, 25 May 2010 00:00
Si le preguntas a un africano por la crisis es muy probable que te conteste algo parecido a “¿Crisis? ¿Qué crisis?”. El problema no es el dinero son nuestras prioridades. Nos podemos quejar de nuestros políticos y transferirles a ellos la responsabilidad conjunta de nuestras voluntades, pero las encuestas e índices de popularidad con los que toman decisiones no les conducen a creer que la humanidad es una prioridad.
El 25 de mayo es el Día Internacional de África que conmemora la fundación de la Organización de la Unidad Africana en 1963. Pero además de la fecha y los 50 años de la independencia de los estados africanos, poco más tienen que celebrar. De los 182 países analizados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), de los 32 últimos con el Índice de Desarrollo Humano (IDH) más bajo, 30 son africanos, los otros dos son Afganistán y Timor Oriental.
El gobierno de España recorta ahora 600 millones de euros de la ayuda oficial al desarrollo en los próximos dos años. Y el problema no es la cantidad sino el uso que se hace del dinero. Por ejemplo, con los 600 millones de euros que ahora recorta el Gobierno de España se podrían construir más de 6.500 salas de pediatría con capacidad para casi 200.000 camas para niños y niñas en el África Subsahariana. Teniendo en cuenta que la mayoría de las muertes hasta los 5 años en países en vías de desarrollo son curables es difícil establecer un número de la cantidad de millones de niños y niñas que podrían tener la posibilidad de vivir con estas infraestructuras.
Pero la realidad es que diariamente se mueven una media de 3.200.000 millones de dólares en el mercado de divisas (sí, cada día 3,2 millones de millones son datos del Banco Internacional de Pagos). Estos movimientos son principalmente especulativos y no reflejan crecimiento real de la economía, pero pueden significar de forma indirecta la subida del precio del arroz o de los cereales y consecuentemente agravar la crisis alimentaria de algunos países en vías de desarrollo. Por ello la sociedad civil organizada promueve la creación de un impuesto internacional sobre estas transacciones de divisas, lo llaman la Robin Hood Tax., que no pretende regular el mercado, como buscaba la tasa Tobin, pero si recaudar suficientes fondos para la financiación del desarrollo.
La misma FAO ha lanzado una campaña para que los ciudadanos empujemos a nuestros gobiernos a dar la máxima prioridad a la eliminación del hambre hasta cumplir esta meta. Hoy están pasando hambre 1.000 millones de personas (¡20 Españas enteras!)
Un día le pregunté a una africana qué día era su cumpleaños, ella me contestó que celebraba todos los días que estaba viva. Si toda tu existencia la has vivido con menos de 2$ al día (así viven más de 2.000 millones de personas en el mundo o, lo que es lo mismo, casi un tercio de la población) es muy probable que la crisis financiera o el aumento del déficit de Grecia, Portugal o España te parezcan poco más que una tormenta en un vaso de agua.



